sábado, 14 de agosto de 2010

Sabiduria de la tierra



Mensaje del Jefe Hopi Dan Evehema a la humanidad:
CARTA A LAS NACIONES UNIDAS 1992

"Estoy muy contento por tener esta oportunidad de enviarles un mensaje a ustedes. Estamos atravesando una época en nuestra historia que es plena tanto de alegría como de tristeza. Yo estoy muy contento que nuestros hermanos hindúes nos hayan dado esta oportunidad de compartir estos sentimientos con ustedes, pues sabemos que muchos de vosotros estáis teniendo los mismos problemas.
Nosotros los hopis creemos que la raza humana ha atravesado tres mundos y formas de vida diferentes desde el principio. Al fin de cada mundo anterior la vida humana ha sido purificada o castigada por el Gran Espíritu "Masáu" debido principalmente a la corrupción, a la codicia y por alejarse de las enseñanzas del Gran Espíritu. La última gran destrucción fue la inundación que destruyó a todos excepto por unos cuantos justos que pidieron y recibieron el permiso para vivir con él en su nueva tierra. El Gran Espíritu dijo; "Depende de ustedes si desean vivir en mi manera pobre, humilde y simple. Es difícil, pero si ustedes están de acuerdo con vivir conforme a mis enseñanzas e instrucciones, sin nunca perder la fe en la vida que les otorgue, pueden venir y vivir conmigo."

Los hopis y todos quienes se salvaron de la gran inundación hicieron un pacto sagrado con el Gran Espíritu en ese tiempo. Nosotros los hopis hicimos un juramento que nunca nos alejaríamos del Creador. Para nosotros las leyes del Creador nunca cambian o se rompen. Para los hopis el Gran Espíritu es todopoderoso. Él se apareció a la primera gente en forma de hombre y les habló al principio de la creación de este mundo. Él nos enseñó cómo vivir, cómo rezar, dónde ir y qué alimento llevar, nos dio semillas para plantar y cosechar. Él nos dio una serie de tablillas de piedra sagrada en las cuales el infundió todas sus enseñanzas para salvaguardar la tierra y la vida. En estas tablillas de piedra se colocan instrucciones, profecías y advertencias. Esto fue hecho con ayuda de una Mujer-Araña y sus dos nietos. Ellos eran sabios y poderosos ayudantes del Gran Espíritu. Esto aconteció antes de que él se ocultara. Él y la Mujer-Araña colocaron ante los líderes de los diferentes grupos de gente muchas mazorcas de maíz de diferentes colores y tamaños, para que ellos escogieran su alimento para este mundo. El hopi escogió la mazorca más pequeña de maíz . Entonces Masáu dijo: " Me has mostrado que eres sabio y humilde; por esta razón serás llamado "hopi" (pueblo de paz). Y yo he de colocar en tu autoridad toda la vida y la tierra para cuidar de ellas, protegerlas y serme fiel hasta que yo retorne a ti en los días postreros, pues Yo soy el primero y el último". Por eso es que cuando un Hopi es ordenado en la orden religiosa más elevada , la tierra y todas las cosas vivientes son colocadas en sus manos. El se convierte en un padre para toda la vida sobre la tierra. El esta autorizado a aconsejar y corregir a sus niños en cualquier manera pacífica que sea posible hacerlo. Así que nunca podemos renunciar a reconocer que nuestro maestro de paz alcanzará a nuestros niños. Somos intruídos en mantener a este mundo en balance con la tierra y los muchos universos con oraciones y rituales especiales que perduran hasta nuestros días.

Fue para los dos nietos de la Mujer-Araña que las piedras fueron dadas. Estos dos hermanos fueron entonces instruidos en llevarlas a un lugar que el Gran Espíritu les había dicho. El hermano mayor debía irse inmediatamente hacia el este, hacia el sol que se levanta y luego de llegar a su destino se le dijo debía iniciar la búsqueda de su hermano más joven quien permanecería en la tierra del Gran Espíritu. La misión del hermano mayor cuando el retornase era ayudar a su hermano menor , el Hopi a traer la paz, la hermandad y una vida eterna. El hermano menor fue instruido en cubrir toda la tierra y marcarla bien con huellas de pie y marcas sagradas para reclamar esta tiera para el Creador y para la paz sobre la tierra. Establecimos nuestros ceremoniales y altares sagrados para sostener a este mundo en balance conforme a nuestra primera promesa al Creador.

Es así como se da la historia de nuestra migración, hasta que nos encontramos con el Creador en el Viejo Orfibe (Lugar que solidifica) hace más de 1000 años. Fue en ese encuentro cuando el nos dijo estas profecías para entregárselas a ustedes ahora en el cierre del Cuarto Mundo ,de destrucción y al principio del Quinto Mundo de Paz. El nos dio muchas profecías para entregarlas y todas de acontecer. Así es como conocemos que el momento para revelar las últimas advertencias e instrucciones para la humanidad es ahora. Nos fue dicho que nos estableciéramos permanentemente aquí en la tierra de Hopi en donde nos encontramos con el Gran Espíritu y esperemos por el retorno de este hermano mayor quien colocara las tablillas lado a lado para mostrar a todo el mundo que ellos son nuestros verdaderos Hermanos Blancos.

Cuando el camino en el cielo halla sido completado y cuando la aparición de algo, que significa en Hopi el hongo de cenizas, un hongo que cuando caiga sobre la tierra, esta hervirá todo dentro de un gran espacio y nada crecera por largo tiempo. Cuando los líderes sigan el mal camino en vez de los caminos de armonía, se nos dijo que habían muchas formas de esta vida que podían ser destruidas. Si los hombres no escuchan nuestras profecías y no retorna a las enseñanzas espirituales originales; nos fue dicho de tres ayudantes quienes serían comisionados por el Gran Espíritu para ayudar a los Hopis a recuperar la vida pacífica sobre la tierra, a que no cambiemos nuestros hogares, nuestras ceremonias, nuestro cabello, debido a que los ayudantes no podrían reconocernos como a los verdaderos Hopi. Así que hemos estado esperando todos estos años . Es conocido que nuestro verdadero Hermano Blanco, cuando llegue será todopoderoso y portará una capa roja o vestimenta roja . El será grande en población y no pertenecera a ninguna religión sino a la suya. El traerá consigo las tablillas sagradas. Con él habrá dos grandes también muy sabios y poderosos. Uno tendrá un símbolo de direciones de migración que representa la pureza y es bella, una productora de vida. El segudo tendrá como señal un símbolo de sol. Nosotros tenemos en nuestras sagradas ceremonias de Kachina una calabaza sonaja que esta en uso aún hoy en día con los símbolos de los poderosos ayudantes de nuestro verdadero Hermano Blanco. Esta profetizado que si estos fallan en cumplir su misión; entonces, del oeste vendra como una gran tormenta . Él será muchos y despiadados. Cuando él venga la tierra sera cubierta como hormigas rojas que cubren y se apoderaran de la tierra en un solo día. Pero si los ayudantes cumplen su misión sagrada ,e incluso sí solo hay uno , dos o tres de los verdaderos Hopi que queden fiel a la antigua enseñanza , El Gran Espíritu Masáu aparecera ante todos, y nuestro mundo sera salvado . Los tres estableceran nuestro nuevo plan de vida que nos llevara a una vida y paz eterna. La tierra se tornara nueva como fue al principio. Las flores rebrotaran , las bestias volveran a las tierras aridas y habra abundancia de alimento para todos aquellos que se salven. Los sobrevivientes compartiran todo equitativamente y ellos reconoceran al Gran Espiritu y hablaran una sola lengua.

Nosotros ahora enfrentamos grandes problemas, no solo aquí sino por toda la tierra.Las culturas antiguas están siendo aniquiladas. Sus tierras les son arrebatadas dejándoles sin lugar alguno que puedan llamar propio. ¿Por qué está sucediendo esto? Porque muchos han abandonado sus enseñanzas espirituales originales. La forma de vida que nos ha dado el Gran Espíritu a todas la gente del mundo. La gente dirigentes del mundo cualquiera que sea no esta siendo honrada, y esto a una gren enfermedad llamada codicia, que infecta a todas las tierras y países . Que la gente simple esta perdiendo lo que ellos habían mantenido por miles de años , el no conformarse ha hecho ya mucho mal. Ahora nos encontramos en el final mismo de nuestro camino. Mucha gente ya no reconoce la verdadera senda del Creador. Ellos no tienen de hecho respeto por el Gran Espiritu o por nuestra preciosa madre Tierra que nos da a todos vida. Se nos enseño en nuestra profecía antigua que esto ocurriría. Se nos dijo que alguien trataría de ir a la luna. Que luego de este acontecimiento la naturaleza mostraría signos de perder su equilibrio. Ahora vemos que ya está pasado. Habrá quienes se preguntarán por los signos sobre la naturaleza, ahora vemos que todo está pasado y en la naturaleza ya no hay ningún equilibrio.

Nosotros los hopis aun mantenemos las tablillas sagradas y esperamos ahora la llegada de nuestro verdadero Hermano Blanco, y de otras personas dispuestas a trabajar por la paz. Paz para ustedes, toda la tierra y en nuestros hogares.

Jefe Hopi Dan Evehema

viernes, 23 de julio de 2010

Compartiendo Conocimientos


Lecciones de los primeros dueños de la tierra 

To the Indian people of the Quinault Nation in Washington State, the cedar tree is the tree of life...
© Larry Workman
Para el pueblo indígena de Quinault, el árbol de Cedro es el “árbol de la vida” porque es fundamental para cada aspecto de su existencia. De su madera el pueblo de los Quinault construye casas y refugios, al igual que canoas para pescar. La corteza del cedro se utilizaba para hacer ropas y sus raíces para hacer cestas. Incluso otras partes del “árbol de la vida” se convertían en arte o en objetos utilizados en sus ceremonias religiosas. “El Cedro es tratado con respeto” explicó Gary Morishima, un asesor técnico en recursos naturales del pueblo indígena de Quinault. La tribu armoniza sus necesidades con las del bosque, antes de recoger la corteza del cedro, le piden permiso para hacerlo y toman sólo una parte de ella dejando el resto para que el árbol tenga como mantener su vida.
Constantemente y por generaciones, el pueblo Quinault y otros pueblos indígenas de Estados Unidos dirigieron los bosques de manera que se mantuviera un balance y se adaptaran al mundo.
Cal Mukumoto, consultor de empresas madereras que ha trabajado por décadas con tribus indígenas cree que este “balance tribal” es supremo e inmejorable y muy posiblemente la respuesta para un futuro de sostenibilidad ambiental. “Las tribus encarnan totalmente el concepto de la sostenibilidad y lo que ésta significa realmente” dice Mukumoto “Las tribus tienen un punto de vista realmente sustentable”.

El fuego y La tribu.
Algunos conservacionistas y activistas ambientales creen que la verdadera sustentabilidad y preservación de los bosques de Estados Unidos depende de la ausencia del hombre. Esta ideología se basa en el precepto que la naturaleza se mantiene totalmente a sí misma y que el ser humano solamente es una interferencia en el plan natural. Sin embargo, las Américas no fueron el bosque solitario y salvaje que algunos ambientalistas desinformados piensan que eran hace unos cientos de años. Los indígenas lo saben de primera mano, después de todo esa es su herencia.
De acuerdo a Trudy Pinkham, un guardabosques de la tribu Yakama en Washington, es irreal e ilógico esperar que el bosque se mantenga por sí mismo, “no puedes preservar los bosques a menos que los veas con lupa” dice Pinkham “caminar a través de los árboles es una perturbación para el bosque. Mi pueblo depende del bosque así que lo dirigimos con sensatez”.
De hecho, si los indígenas no hubiesen practicado una cultura forestal sustentable años antes de la llegada y asentamiento de los europeos, los bosques que ahora existen no serían tan sanos ni tan extensos. “Alguna gente vive con la premisa de que el ecosistema primordial antes de la llegada de los europeos era una gigantesca jungla desorganizada y con muy poca gente. Sin embargo, en realidad era una zona densamente habitada y un bosque muy utilizado” de acuerdo con John Vitello guardabosques de la oficina de asuntos indígenas (BIA por sus siglas en inglés) del Ministerio del Interior. Vitello dice, “habían fuegos que se propagaban frecuentemente por el ecosistema; y el hombre al igual que los eventos naturales eran la causa de éstos, así que lo que tenemos en Norte América son ecosistemas fuego-dependientes.
Como explica Vitello, un ecosistema fuego-dependiente está conformado por vegetación que ha evolucionado con el fuego. Por ejemplo, en la mitad oriental de los Estados Unidos, crecen en grandes cantidades los pinos Ponderosa. La salud de éstos depende en gran medida del fuego ya que al tener una corteza excepcionalmente gruesa, los frecuentes incendios limpian el bosque de malezas y especies propensas a quemarse (como el Abeto) sin dañar el ponderosa. Este proceso también ayuda a podar los pinos jóvenes, genera más humedad y espacio para crecer y una ventaja competitiva clara para los árboles sobrevivientes. Excluir el fuego de esos ecosistemas es contrario al orden natural. Sin incendios frecuentes estos bosques se llenan de espesas malezas y de especies combustibles que conducen a mayor demanda de agua, proliferación de insectos y aparición de enfermedades y eventualmente fuegos incontrolables que destruyen incluso a los pinos maduros.
Los nativos americanos no trataban de excluir el fuego, ellos lo utilizaban para mantener el bosque saludable. Las cargas de combustible se reducían, alimentos y medicinas importantes para la fauna y la tribu eran producidos y así se mantenían los bosques.
Victoria Wesley coincide con el punto de vista de Vitello sobre el fuego, como guardabosques y miembro de la tribu Apache San Carlos en Arizona, está bastante familiarizada con los ecosistemas fuego-dependientes y los pinos ponderosa. Con el paso del tiempo los bosques de ponderosas dejaron de ser cultivados con fuego de la forma a la que estaban acostumbrados. Como resultado los pinos empezaron a crecer demasiado cercanos unos a otros, y vegetación más baja creció de forma desbocada. Ahora en algunos casos, las tribus han retomado el uso del fuego.
Pinkham también está acostumbrada al fuego. Sin éste el pueblo Yakama no tendría los suculentos campos de zarzamoras que sustentaron su dieta por cientos de años. John Waconda, guardabosques regional del BIA y miembro de la tribu Pueblo Isleta de Nuevo México concuerda con esto, él explica que incluso ahora los indígenas “tratan de promover y estimular las prácticas de silvicultura tradicional que incluyen el uso del fuego”.

...even today Indians try to promote and to encourage traditional forestry practices such as the use of fire.
© Larry Workman
La importancia de la Planificación.
De cualquier modo, el paisaje en las Américas ha cambiado, (inclusive para los indígenas que viven en las diferentes reservas de los EE.UU.) depender de “eventos naturales” para el cultivo de los bosques ha cambiado. Como indica Waconda, la llegada de asentamientos habitacionales y la posesión privada de tierras ha llevado a prácticas más modernas de administración de tierras que previenen el daño a la infraestructura existente; los “eventos naturales” no siempre son contenibles ni controlables.
Como en el caso del uso del fuego, las tribus eligen otras prácticas que difieren de las tradicionales, “una de las cosas más importantes que nos guía es el principio de planificación de gerencia de bosques” dice Waconda. Pero para la tribu de Waconda y muchas otras en Estados Unidos, la planificación de bosques no se refiere a maderería y ganancias, sino que es una aproximación holística que preserva y a la vez genera ganancias a partir del bosque; “nuestros planes gerenciales ciertamente difieren mucho de otros procesos de planeación y procedimientos públicos y privados” dice Waconda.
La singularidad estriba en la unión del pronóstico económico del uso y venta de maderas y otros productos del bosque y el balance de esto con los elementos culturales y religiosos que giran alrededor del bosque. “En los campos indígenas, no se explota el bosque de una forma puramente comercial por sus productos sino también para la subsistencia de su cultura, así tenemos materiales vegetales con valor cultural, lugares del bosque que se utilizan para ceremonias o para reunir materiales que se utilizan en las artesanías o la vida diaria. “Hay alimentos tradicionales en los bosques” – nos explica Bill Downes Jefe de guardabosques de la BIA. Como explicaba Pinkham “los bosques son mucho más que productos de madera para vender a las industrias; son postes para los Teepees que se usan en ceremonias y como viviendas para su gente. Esta relación no existe para muchos no-indígenas. Para ellos son cifras en dólares, para mi es mi cultura” dice Pinkham.
Albert Bordeaux, Director forestal y miembro de la tribu Rosebud Sicangu Oyate Lakota, está trabajando para que el bosque también sea usado por su pueblo. Y cuando termina agosto, Bordeaux un hombre que vive “con” el bosque, ya estaba efectuando el “corte anual” de Rosebud. Antes de que se venda esa madera, Bordeaux y su equipo se asegurarán que las necesidades de la tribu sean cubiertas. “Estamos tratando de construir hogares para quienes no los tienen” Continua Bordeaux “la madera esta aquí para la gente, tratamos de administrarla lo mejor posible sin agotarla.”
Y al ayudar a los bosques y a la gente, se fortalece la comunidad. Dice Morishima, “los bosques forman parte de la comunidad tribal” desde la economía hasta la leña de las fogatas, desde la medicina hasta los alimentos, desde la espiritualidad hasta el arte, la preservación y administración de la floresta indígenas no se trata sólo de los bosques, es una cuestión de vida.

...instead of living in the forest, Indians live with the forest
© Larry Workman
La Diferencia Entre “Con” y “En”.
En los suburbios de Estados Unidos, frecuentemente los residentes dicen que viven “en” el suburbio o vecindario. Pero los indios siempre se han sentido más próximos a su tierra, tan cercanos que son uno y el mismo. La diferencia es que en lugar de vivir “En” el bosque, los indios viven “Con” el bosque, un vínculo casi de familia.
Waconda ve al bosque como “una parte integral de nuestra existencia, no hay desvinculación entre el hombre y la tierra.” Pinkham, comparte su filosofía y comenta: “Nuestro pueblo cree que existe un circulo de la vida, todo tiene un significado” de este modo ellos han vivido con la tierra por generaciones, sin tomar más de lo que necesitaban de manera que las generaciones futuras no carecieran de nada.
Mucho antes que Pinkham fuese guardabosques de su tribu, ella aprendió una valiosa lección de su anciana abuela. Mientras ambas iban por el bosque recogiendo raíces amargas, zanahorias y bayas, ella quería tomar lo más posible, pero su abuela le explicaba “tomamos sólo lo que necesitamos” después de todo hay otras bocas que alimentar en la comunidad – otra gente aparte de los Pinkhams.
A pesar de su énfasis en la sostenibilidad, los indios han sobrevivido no sólo gracias a la conservación sino también a la adaptación. “Las tribus han sido agentes de cambio,” dice Morishima, “no se puede detener el reloj; es una actitud realmente adaptativa.” Por ejemplo cuando se propagó la infección de escarabajos de los pinos por los bosques de la tribu Yakama los indios reconocieron las razones de la infección: terrenos de bosque sobrecargado y de pobre salud. “Cuando surgió el brote, ellos tomaron acciones correctivas para cuidar del bosque y la tierra” cuenta Morishima. La reserva Yamaka demostró los más elevados principios de la sustentabilidad indígena con este suceso.
Conceptos tomados de la viabilidad y sustentabilidad de las prácticas forestales de las tribus están ganando popularidad como un modelo de explotación forestal. Downes en el BIA, cree que los bosques indios pueden ser un modelo para los terratenientes públicos en incluso los privados debido al conocimiento tradicional y generacional que los indios tienen a ese respecto.
Don Motanic, del concilio maderero inter tribal (www.itcnet.org) está de acuerdo: “Las prácticas forestales tribales podrían cumplir con las metas de un terrateniente privado si éste quisiera administrar el bosque por más de una generación.”

Un Estado del Ser.
Wesley, una mujer tribal y guardabosques, tiene su punto de vista particular al respecto. “Yo nunca he vivido fuera de la reserva (en Arizona) así que no me puedo referir al exterior” para Wesley, la administración y el respeto a los bosques son más que un proceso, es su propio ser. Al nacer, Wesley fue puesta en la tierra y su cordón umbilical fue enterrado en la tierra salvaje, un ritual que “creará una conexión esencial entre tu espíritu y el mundo natural,” dice Wesley.
Esta es la perspectiva con la que Wesley afronta la silvicultura, una parte del hombre, no algo aparte, “todo lo que hagas, bueno o malo volverá a ti, lo que le hagas a la madre tierra volverá a tu tribu,” dice Wesley. “Algunos piensan que no forman parte del mundo natural. Todos estamos conectados a este planeta. Vivir “con” es un estado del ser; así fui criada.
Imaginen, como sería la tierra y cuan diferente serían las vidas de sus habitantes si todos fuésemos criados de esa manera.